miércoles, 12 de febrero de 2020

Tercera visita VIFAC
Mi tercera visita a la institución de VIFAC fue diferente, pues esta vez el bazar ya había acabado, sin embargo yo y mis compañeros con los que hago la actividad, se nos asignaron otras actividades en las cuales pudimos apoyar, que en su mayoría fue hacer orden e inventario de despensas y donativos. En esta nueva etapa de la actividad me sentí diferente, pues el carácter de la actividad fue algo diferente a lo que estábamos haciendo antes, pero aún así pude apreciar que la institución lleva una organización muy específica, sin embargo que no siempre puede llevarla a cabo, pues los donativos y despensas tienen características específicas y se entiende que la institución tiene varias actividades y organizar estos elementos se les dificulta, por lo que es bueno saber que se es útil en este aspecto.
Tomando esto en cuenta, me parece que cada vez aprendo algo nuevo en VIFAC, pues he llegado a identificar varias realidades del mundo de la solidaridad a través de esta actividad, y lo cierto es que lo disfruto bastante, cosas que nunca en mi vida había hecho, como doblar ropa, clasificar pañales, identificar las fichas nutrimentales de los alimentos, entre otras cosas, son algo que, por mundano que parezcan, me llevan a conocer algo nuevo, y eso a través del servicio. Sin embargo, con esto de alguna forma, también puedo notar que vivo en una burbuja, donde no me he arriesgado a conocer el mundo que está allá afuera y a reconocer que hay gente que necesita apoyo, por lo que creo que el continuar con esta actividad me va a servir bastante


Segunda visita VIFAC
En mi segunda visita a VIFAC, una vez más apoye en el bazar que esta misma institución lleva a cabo, aunque esta vez de forma más variada y algo más compleja que en mi visita anterior. En esta actividad me sentí más bajo presión, pues aunque seguíamos acomodando ropa (como en nuestra primer visita), esta vez el bazar ya se estaba llevando a cabo, por lo que teníamos que doblar y acomodar la ropa en su lugar tan rápido como fuera posible con la finalidad de que fuera visible y por ende la gente se la llevara más rápido. De igual forma, me di cuenta que la gente no está solo dispuesta a apoyar con los donativos, sino que también al comprar en el bazar, sabiendo que es por un bien y ayuda mayor.
Por otra parte, asistir a VIFAC cada día me parece más enriquecedor a mi persona, porque ciertamente son un relativo desconocido para lo que envuelve el servicio, y aunque es cierto que empezó siendo para cubrir requisitos escolares, me empiezo a dar cuenta de lo necesaria y útil que puede llegar a ser la ayuda para algunas personas y al final saber que estás haciendo algo bueno por alguien se siente bien, y no de una forma egoísta, sino que te motiva a seguir ayudando porque sabes que haces feliz a alguien o en este caso, vas a apoyar a personas que quieren y pueden ayudar.


Enseñanza de guitarra
Con tal de variar un poco en mis actividades de servicio, opté por comenzar a impartir lecciones de guitarra a una compañera. Aunque es una actividad que ya había hecho, esta la trataré de llevar a cabo con mayor planeación y organización, con tal de aportar un aprendizaje adecuado a mi compañera y que al final le sea útil. Al enseñar a tocar este instrumento, pongo a prueba mi capacidad de paciencia principalmente, pues tengo que entender que mi compañera desconoce todo lo relacionado con la guitarra, por lo que tengo que enseñarle de forma que sea en un ritmo donde ella sea capaz de aprender todo lo que trato de transmitirle, pero también debo encontrar la forma de enseñarle eficazmente de forma que todo el proceso de aprendizaje sea lo suficientemente eficiente.
Analizado esto, pienso que esta actividad, llevada a cabo con cierta formalidad y compromiso, puede dejarme mucho, pues no solo refuerzo mis propios conocimientos acerca de algo que podría decirse que domino, sino que también puedo llegar algo nuevo que pueda enriquecerme como persona a través de la experiencia, pues debo admitir que enseñar algo, no solo guitarra, ya es difícil de por sí, y ahora algo que requiere de tanta precisión y concentración como lo es tocar un instrumento, es algo que se tiene que enseñar a con delicadeza y eficacia, además de con paciencia, de otra manera no habrá forma en que esto funcione, sin embargo creo que si mantengo esta mentalidad y sigo ejecutando lo planeado como he hecho hasta ahorita, puede darse un buen resultado.


Teatro
Si bien ya había hecho una reflexión de mis actividades teatrales anteriormente, me he dado cuenta que la naturaleza de montar una obra es constantemente evolutiva; durante un periodo de tiempo nos dedicamos a aprendernos diálogos y a cantar y durante otro solo hacemos coreografías y actuamos. Anteriormente la mayor aportación de esta actividad a mi persona fue el hecho de intentar algo nuevo que iba contrario a lo que yo consideraba mi personalidad, esta vez la marca que el taller de teatro ha estado dejando en mí se relaciona más con el esfuerzo y el compromiso. A estas alturas del montaje el saber que quiero hacer algo nuevo es lo de menos, cada vez hacemos más cosas y cada vez si dificultan más, y con ello tengo que estar constantemente aprendiendo diálogos, mejorando mi actuación con ayuda de los directores y aprendiendome y ensayar las coreografías.
Con ello, considero que el compromiso y esfuerzo que el taller de teatro exigen de mí y de mis compañeros va a seguir aumentando conforme se acerquen las funciones, y más que presionarme, me motivan a ser mejor en esta actividad que apenas voy conoiendo. Y creo que de igual forma, se va implicando más la cooperación, pues no es solo uno el que tiene que actuar, cantar y bailar bien, sino todos nosotros nos vamos complementando para hacer un producto único, algo que puede complicar más o facilitar las cosas dependiendo de cómo nos desarrollamos nosotros de aquí al final.

Primer vista VIFAC
Debido a la necesidad que tuvimos mi compañera y yo de hacer un cambio de actividad enfocada al servicio, nos topamos con VIFAC, institución en la cual se nos dio la oportunidad de apoyar en el bazar que tienen. En esta actividad me sentí desconocido, porque en primer lugar me topé con un lugar que de verdad quiere apoyar pero necesita ayuda para lograrlo y pienso que podría tener más ayuda de la que ya tiene; en segundo lugar, nos pusieron a hacer una actividad que yo no esperaba que fuera a ser la que iban a requerir que hiciéramos, y fue doblar y apilar ropa, al principio pensé que era algo ridículo que esa fuera la forma en la que querían que ayudaramos, sin embargo, conforme fue avanzando la actividad me di cuenta que realmente podía ser algo que necesitaran aunque yo lo ignorara, y pensándolo bien todo puede ayudarles, así que he retomado con júbilo esta actividad.
Asimismo, esta actividad me pareció muy enriquecedora y esperanzadora, pues aún por el simple hecho de ver toda la ropa apilada y por doblar, uno siente alegría, pues se aprecia que son bastantes las personas que están dispuestas a ayudar a una institución como esta, y la solidaridad que los lleva a donar objetos y ropa. Para mí esta actividad significó salir completamente de mi zona de confort, pues ciertamente no estoy acostumbrado a doblar ropa en mi casa, a lo que me lleva a reflexionar que es bueno que aprenda cosas nuevas a partir del servicio y que desconozco bastantes cosas que debería conocer.

Despensas en minas del coyote
Todos los años en el instituto, se acostumbra hacer una colecta de despensas y becas para los niños en Minas del coyote, ambas formadas por los propios estudiantes, acción que por sí misma ya es de bastante ayuda para esta comunidad; sin embargo la experiencia que más me deja es el hecho de haber apoyado a transportar las despensas al propio lugar donde se encontraban los niños. Esta actividad me hizo sentir privilegiado, pues uno al ir a este lugar puede apreciar las carencias que estos niños y esa comunidad en general tienen, y se entiende porque necesitan de aquellas despensas.
En este sentido, me pareció que esta fue una actividad bastante impactante e interesante, pues tuve la oportunidad de conocer el lugar al que desembocaron los esfuerzos reunidos por los estudiantes, así como apreciar una realidad y un mundo completamente diferente al mío y de esta forma tener un poco de empatía y entendimiento por lo que se vive en algunas partes del país, por lo que creo que esta actividad tuvo un fuerte sentido de solidaridad necesario en mí y en todos los compañeros que me acompañaron y que, en retrospectiva, hace falta en muchos de nosotros. Lo que creo que me faltó fue el hacer esta actividad sin ninguna ambición, pues aunque fui con un objetivo personal, me hizo ver este lugar y la gente para entender que estas cosas se deben hacer desinteresadamente, algo que pienso me deja mucho para futuras acciones y obras y para mi vida en general.