viernes, 13 de noviembre de 2020

Repartición de cubrebocas, ejecución

 Como continuación de lo planteado en mi planeación de este proyecto, llegó el día de ponerme en acción, por lo que imprimí varias copias de la infografía que hice acerca del uso de cubrebocas para repartir a cuantos vecinos pudiera. Por otra parte, compré un par de paquetes de cubrebocas, de manera que una vez que terminara de explicar les  diera uno para complementar y así dar un servicio y ayuda. A partir de esto, debo decir que me sentí un poco nervioso realizando esta actividad, pues no sabía si me iban a poner atención, si iban a estar dispuestos a escuchar los rápidos puntos o si les interesaría, sin embargo, me encontré con que varios de mis vecinos aceptaron escucharme con amabilidad, e incluso hubo algunos que encontraron algún que otro dato interesante hasta el punto de que quisieron preguntarme cosas, lo que me dice que si les interesó y si atendieron lo que decía. A pesar de ello, hubo un inconveniente con un vecino, pues aunque sí se dispuso a escuchar mi explicación, se empeñó en refutar lo que yo le exponía, ya que él afirmaba que los cubrebocas eran de poca utilidad realmente. Ante esto, decidí no darle muchas vueltas al asunto y retirarme rápidamente para no causar problemas. 

A partir de esta actividad, me doy cuenta que el problema en no cumplir con medidas básicas de salud y seguridad, no siempre se deben a la falta de voluntad por hacerlo, sino más por la desinformación, algo que creo que con actividades como la que hice, pero a mayor escala puede resolverse y mejorar drásticamente la situación en la que el mundo se encuentra. 

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